NOS DEJASTES MISTER BERLANGA
Carta abierta a Luis, de Jacques
Compañero Académico, amigo de charletas.
Lástima que no asistieras a tu propio funeral. Yo sí estuve. Te cuento:
de verdad hubo eso que llaman clamor popular, es decir mucha gente con penita, pena de que no sigas en tu casa con los tuyos y con todos. Otros brillaron por su ausencia, o puede que en mi despiste total no les viese. No vi al Rey, ni a Zapatero, ni al Alcalde, ni a los “gordos” del PP. Confieso que voy perdiendo vista de lejos, aunque me corrigieron en Oviedo la miopía genética. Pienso que Rubalcaba te quiere bien, pero puede estar muy liado. Me pareció ver a Luis María Anson que te sigue queriendo, vivo o muerto. Sí estuvo Almodóvar, y mucho, y con el ruido que practica.
Allá por 1989 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Monseñor Sopeña nos patrocinó a ti y a mi, posiblemente los más incongruentes en llegar a la Institución, tú con tu “poco prestigioso oficio” de cineasta, junto al mercader judío, aventurero empedernido.
Recuerdo en grandes rasgos tu discurso de ingreso.
Con tu timidez a cuestas, podías haber sido el “hombre invisible y lo fuiste, ciudadano de a pie, libre para detenerte tan tranquilo frente a escaparates vergonzantes”.
Te remontabas a tu juventud en Valencia, soñando con éxitos como pintor cercano al realismo, o poeta. Igual que a mí, la vida acabó devolviéndonos a la razón – como decías – “con las vocaciones frustradas: y metas más modestas”.
Tu acercamiento al cine, visceral y ajeno a cualquier intención intelectual, creó y dio forma al arte, tuyo y arte universal
Me surgen recuerdos de reuniones en trío, Rafael Azcona, tú y yo, en las que aparecía como el todopoderoso productor que iniciaba a Almodóvar en los temas de dinero como fuente de cinematografía. Nunca llegamos a un acuerdo; mientras tú exigías guiones de Rafael, él no tenía ninguno a mano… pero fueron tantas las carcajadas, las burlas y la alegría de vivir te salía por las orejas.
Que sepas que le vendí – mercader que soy – en paquete a Fidel, tus tres películas “El pisito, “El cochecito”, y “Los chicos”.
Por cierto que el Comandante también probó un extraño cochecito español de la época, el Goggomobil.
Carcajadas
Decías. “La carcajada nos servirá siempre para la constatación, aunque sea de forma cruel, de nuestra miserabilización cotidiana”.
Bienvenido Mister Berlanga, te dijo Fernando Chueca, y así te habrán recibido donde quiera que estés.
En cuanto al solemne collar de la Academia, rezaré para que le toque a alguien digno de ti.
Un abrazo,
Jacques
Jacques: Jacobo Hachuel Moreno es académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Ingresó un año después de Luis García Berlanga.
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